jueves, 31 de marzo de 2011

Industrias básicas

Las Industrias básicas son, en Venezuela que forman recursos naturales considerados de primera importancia para la economía nacional. Este tipo de industria se destaca las petrolera, la petroquímicas la erétrica y la del aluminio. El presente tema tiene como objetivo dar a conocer las actividades industriales venezolanas inscritas en lo que se conoce como el Sector Secundario de la economía. Se llama "Sector Secundario" a todas aquellas actividades que mediante procesos de transformación, en los cuales se emplean múltiples instrumentos de trabajo, logran aumentar el valor de los recursos que se extraen del suelo y subsuelo, o de las materias primas. El Sector Secundario depende directamente del primario por ser este el que le suministra, una vez llevados a cabo los procesos de extracción, sean minerales, forestales, agropecuarios o hidrocarburos, la materia prima está destinada a ser transformada en producto y luego insertada según las necesidades y exigencias de los mercados nacionales e internacionales.

Las industrias básicas son las encargadas de llevar a cabo este proceso en primera instancia, y se integran de la siguiente forma:

Siderúrgica

La Industria Siderúrgica venezolana: De manera general, se puede afirmar, como se ha hecho tradicionalmente, que Venezuela cuenta con condiciones específicas que impulsan el desarrollo de la industria siderúrgica. Esta posición está sustentada, en el conocimiento, por una parte, de la existencia de extensas reservas de recursos naturales entre las que se cuentan de modo general el potencial hidroeléctrico (Caroní), las extensas reservas de crudo, cuantiosos depósitos tanto de mineral de hierro de alto tenor como de carbón y reservas de gas natural; y por la otra, de la situación geográfica de dichos yacimientos, concentrados en su mayor parte hacia el sur del país, Estado Bolívar específicamente, ubicados en relativa cercanía entre ellos, y del Orinoco, lo que facilita el transporte de los productos transformados por las industrias básicas y transformadoras venezolanas hacia la costa y su eventual exportación.

Sin embargo, numerosos circunstancias han obstaculizado la consolidación de esta industria básica fundamental impidiendo la cabal consecución de las metas trazadas por el Estado (esto se ampliará en el próximo tema).

Siderurgia preparatoria

Funciones: obtener el hierro metálico que servirá de materia prima para la industria siderúrgica. Esta fase incluye los siguientes procesos:
Fundición: desintegran del mineral de hierro como consecuencia de las altas temperaturas.
Pudelado: el material fundido se convierte en hierro propiamente dicho.
Acrisolado: limpieza y purificación del hierro obtenido.
Laminación: el hierro acrisolado se transforma en barras transportables.
Acería: el hierro es transformado en acero.






La industria petroquímica

Es la rama de la industria química encargada de obtener determinados productos a partir de hidrocarburos originales del petróleo (de este se han logrado extraer alrededor de mil derivados, entre los más importantes se encuentran: la gasolina, el kerosén, el petróleo combustible, el asfalto, los aceites lubricantes y el plástico) o del gas natural, mediante complejos procesos para lograr la separación de sus componentes primarios, con la finalidad de lograr productos químicos acabados de gran demanda alrededor del planeta, además de materias primas necesarias para el desarrollo de otras actividades industriales. Las plantas petroquímicas están situadas generalmente cercanas a los principales yacimientos de petróleo y gas, con la finalidad de disponer de fácil acceso, es decir, su situación geográfica está determinada por la de sus fuentes de abastecimiento.

Actividad petroquímica en Venezuela:
Si se consideran las variadas y abundantes fuentes de minerales combustible con los que cuenta Venezuela, además de las diversas fuentes de recursos naturales necesarios para su procesamiento, seguramente parecerá extraño el retraso con que se inicia la industria petroquímica en el país. En efecto, hacia finales de los años cincuenta, mientras el sector de la transformación química de productos de la refinación y elaboración de sustancias a partir del gas natural era el de mayor crecimiento en el mundo, en Venezuela la industria petroquímica se reducía al manejo de una planta transformadora de caucho de modestas dimensiones.
Sin embargo, para 1953, el Ministerio de Minas e Hidrocarburos había comenzado los estudios iniciales necesarios para el establecimiento, operación y desarrollo de industrias destinadas al aprovechamiento de minerales, hidrocarburos y aquellos otros productos que guarden relación con la petroquímica; lo cual recibiría un gran impulso cuando en 1956, salvando grandes obstáculos, se establece el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP).

El IVP planteó el desarrollo de la industria petroquímica nacional en tres fases:
- Primara fase: Planta de fertilizantes, explosivos, cloro y soda cáustica.
- Segunda fase: Plantas de insecticidas, fungicidas, herbicidas, caucho sintético y otros explosivos.
- Tercera fase: Planta de olefinas y de derivados del petróleo.

La primera planta petroquímica del país se estableció, entre 1956 y 1963, en Morón, Estado Carabobo, por la cercanía a las fuentes de materia prima, su proximidad a los muelles de Puerto Cabello para efectos de importación y exportación, además de la conexión con el ferrocarril Puerto Cabello - Barquisimeto; quedando constituido el Complejo Morón de la siguiente forma:
1. Refinería experimental.
2. Planta cloro-soda.
3. Complejo de fertilizantes.
4. Minas de Riecito y Aroa.



La energía eléctrica como industria básica de Venezuela

La importancia de la energía eléctrica es, hoy en día, fundamental; no sólo constituye un bien de consumo final, sino que además es insumo en la totalidad de los procesos industriales de producción. La energía eléctrica se obtiene de dos maneras:
1.- La termoeléctrica, mediante el aprovechamiento de la energía calórica producida por la quema de petróleo (o sus derivados), gas natural o carbón.

2.- La hidroeléctrica, aprovechando la fuerza hidráulica contenida en los cauces de los ríos.
Ambas formas de obtención de energía eléctrica han producido los resultados esperados por aquellos que las han empleado, sin embargo, se hacen cada día más evidentes las ventajas que tiene la hidroeléctrica sobre la energía termoeléctrica: en primer lugar, las plantas que aprovechan la energía proveniente del calor producen, al ser quemados los combustibles necesarios para generarlo, vapores que una vez liberados tienen graves implicaciones para el
deterioro del medio ambiente en general, y en el aumento del efecto invernadero específicamente; en segundo lugar, el costo, tanto de los instrumentos
industriales necesarios para la obtención de energía calórica, como del combustible quemado, sea petróleo, gas o carbón es notablemente mayor que el aprovechamiento de la fuerza hidráulica; por último, el carácter limitado de las reservas minerales combustibles (recursos no renovables) en comparación con la abundancia de los cauces fluviales (recurso renovable, aunque hoy en día y cada vez más, menoscabado por la contaminación, el recalentamiento global y la explotación indiscriminada).

Se ha de señalar, respecto a la producción y consumo de electricidad, que si bien constituye la óptima fuente energética con la que se cuenta, tiene sus limitaciones: la imposibilidad de almacenarla y la dificultad que presenta su transporte más allá de los mil kilómetros, de allí la necesidad de producirla para el consumo inmediato y de un área restringida.
Planta hidroeléctrica: La caída del agua, forzada mediante tubos de grandes dimensiones, pone en movimiento por la presión que desarrolla, las paletas de la turbina, cuyo eje está conectado al generador, mecanismo encargado de producir la electricidad.

El funcionamiento de los complejos hidroeléctricos se fundamenta en la puesta en marcha de turbinas generadoras de electricidad movidas por la fuerza hidráulica. Con el objeto de disponer de agua a lo largo del año, en las plantas hidroeléctricas se construyen represas para embalsar el agua en grandes lagos artificiales. La altura alcanzada por la represa representará el potencial energético de esa gran masa de agua. Una vez ha descendido el agua por tubos de grandes dimensiones se encarga, por la presión ejercida, de mover las paletas de las turbinas encargadas, a su vez, de producir, mediante un generador de dimensiones industriales, electricidad.

Plantas generadoras: Actualmente, las empresas generadoras y proveedoras de energía eléctrica varían dependiendo de la entidad federal en donde trabajen. La industria productora de energía eléctrica venezolana es, en su mayor parte, ejercida por el sector público, el Estado, siendo el mayor productor y proveedor de electricidad a nivel nacional. La demanda de energía eléctrica del territorio venezolano es cubierta por los siguientes complejos hidroeléctricos:
Plantas generadoras del Caroní: Iniciadas con la Central Hidroeléctrica de Macagua I, cerca de Ciudad Guayana con una capacidad de 870.000 kilovatios.

Represa del Guri: Finalizada en 1977 lleva el nombre de quien en su mandato tanto impulso generó a estas obras, Dr. Raúl Leoni, ubicada en el río Caroní. Cuenta con dos generadores de 700.000 kilovatios de potencia cada 2.250 km2. El Guri provee la mayor cantidad de energía eléctrica que se consume en el país, está encargada de cubrir la zona central y costera central de Venezuela, que es la que cuenta con una mayor proporción demográfica.

Represa Uribante-Caparo: Finalizada en 1987 lleva el nombre de Dr. Leonardo Ruiz Pineda, ubicada en el estado Táchira, cubre las necesidades de las regiones andinas (Táchira, Mérida, Barinas) y recoge en su embalse las aguas de los ríos Uribante, Caparo, Camburito y Doradas; está constituida por tres centrales y su capacidad anual se calcula en 4.546.000 Kilovatios.

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